jueves, 26 de mayo de 2011

Mareos, Náuseas y Pushan Mudra


Un síntoma común en la primera etapa del embarazo es el mareo y las náuseas, pero por común que sea, no deja de ser molesto. Aunque se puede presentar en cualquier momento del día, es más habitual durante la mañana y también después de estar de pie durante largo tiempo. Los mareos del embarazo van asociados a una bajada de la tensión arterial, lo cual es normal cuando hay cambios de postura como al levantarse de la cama, pero también hay otras cuestiones como los cambios hormonales.

Indagando he encontrado información sobre las posibles causas de este malestar, y aquí resumo las 4 más importantes:


* bajada de tensión arterial por cambios bruscos de postura. Se aconseja cambiar progresivamente de una postura a otra y acompañar cada movimiento con una respiración pausada.
* hipoglucemia, o bajada del nivel de azúcar en la sangre. Para evitarlo se recomienda comer alguna fruta, un poco de pan o una galleta, y comer más frecuentemente aunque no en grandes cantidades.
* anemia, que se mejora comiendo mejor y más frecuentemente
* el útero está creciendo y puede hacer más lenta la circulación al presionar las venas de la pelvis y la vena cava inferior. Pero ésto ocurre en el segundo y tercer trimestre. Se sugiere recostarse sobre el costado izquierdo para facilitar la circulación.
* incremento de las hormonas progesterona y gonodatrofina coriónica. Con éstos nombres entiendo que den mareos. El tema es que para ésto no hay otro remedio que esperar a que lleguemos al segundo trimestre...

De acuerdo. Pero en muchos casos, con las náuseas no entra nada de comer, y en el primer mes del embarazo el útero no está dificultando la circulación. Son interesantes los consejos anteriores, aunque yo incluiría sin dudas una modificación en la respiración.

Podemos empezar estirándonos en la cama para activar el sistema circulatorio antes de levantarnos. Hacer unas respiraciones profundas, e incorporarnos suavemente. Ess muy buena costumbre al levantarse abrir la ventana y respirar el aire fresco de la mañana. Normalmente esto reconforta y da energía, aunque a veces el mareo no se pasa, e incluso puede ser que ese día tengamos náuseas.

Si es así, colócate semi-recostada un rato, y comienza a respirar conscientemente. No tienes que llevar ningún ritmo específico pero sí procura tomarte tu tiempo. Normalmente hacemos la respiración más lenta y profunda, pero cuando hay una bajada de tensión, simplemente sentimos la respiración... procuramos que la inspiración sea un poco más profunda pero no retenemos el aire (durante el embarazo NO hacemos retenciones de aire, salvo en ejercicios puntuales), y la expulsión la hacemos espontánea, sin dirigirla.

Lo que vamos a añadir a esta respiración consciente, es el PUSHAN MUDRA. Esta posición de las manos es fantástica cuando tenemos mareos y náuseas. Activa ciertos canales energéticos que estabilizan nuestra circulación, equilibran el estómago y nos dan alivio. Es más fácil ver una imagen que hacer una descripción de la postura de cada mano, así que observa la foto, y adopta este útil mudra con tus manos. Fíjate que la postura de la mano izquierda y la de la derecha son diferentes. Después de respirar un rato utilizando éste mudra de las manos, verás que te encuentras mejor.

jueves, 31 de marzo de 2011

Malasana para Abrir tus Caderas

Malasana no es nada mala asana en la preparación al parto. Al contrario, es genial!
De hecho, yo diría que es fundamental durante el embarazo y la preparación al parto, y te recomiendo que la incluyas en tus ejercicios diarios.
Como puede observarse, es una postura muy útil para dar a luz, pues permite que los huesos de la pelvis se abran totalmente facilitando el paso del bebé. Por otra parte estira el perineo y los glúteos, y fortalece las piernas, y todo ello nos interesa de cara al trabajo de parto.
Si no estás habituada a practicar este ejercicio, quizás te resulte un poco incómodo al principio, así que no dudes en utilizar un apoyo tal y como se muestra en la siguiente foto. También puede serte útil apoyar la punta de los pies y no toda la planta (esto para quien no tiene suficiente elasticidad en los glúteos y la parte posterior de las piernas). Sea cual sea tu caso, no desistas, y procura ponerte todos los días en cuclillas. A veces ganamos más con una práctica frecuente y menos intensa que con sesiones esporádicas intensas, pues el estiramiento de los músculos y el trabajo de las articulaciones es algo en lo que se avanza progresivamente.

Cómo practicarla:
  1. Colócate de pie, separando los pies algo más que el ancho de tus caderas y con las puntas ligeramente hacia afuera. Coloca ambas manos juntas frente a tu pecho. Relaja el cuerpo.
  2. Haz una inspiración, y con la exhalación ve flexionando poco a poco tus rodillas hasta llegar abajo. Si usas una banqueta (u otro apoyo, en la foto uso una caja de madera) baja hasta sentarte en ella.
  3. Una vez abajo, coloca tus codos en la parte interna de tus rodillas, y baja ligeramente las manos juntas de manera que los codos empujen a las rodillas abriendo aún más tus caderas. Respira profunda y tranquilamente.
  4. Permanece en la postura mientras estés cómoda, y si no lo estás, manténla un rato y luego levántate, descansa, y vuelve a intentarlo una vez más. Verás como vas avanzando y ganando elasticidad poco a poco.
  5. Para terminar, afloja la tensión de tus antebrazos dejando de empujar las rodillas, balancea tu tronco un poco hacia el frente para ganar en equilibrio, apoya tus manos en las rodillas, y con una inspiración comienza a levantarte estirando tus piernas mientras tus manos se deslizan por los muslos. Al acabar el movimiento expulsa el aire, acerca los pies entre sí y comienza a relajar los brazos, hombros, piernas, ingles...
Adelante. No esperes más... a practicar! Esta postura va a ser tu aliada.

viernes, 18 de marzo de 2011

Prepárate para el Parto.

Para el yoga la salud es algo global que depende del balance de todos lnuestros aspectos. Y aunque muchos lo ven sobre todo como una disciplina física, en realidad es mucho más. Muchas de sus herramientas van enfocadas a conseguir un equilibrio tanto a nivel emocional como mental (por ejemplo los ejercicios de respiración y pranayama o la meditación).

Cuando nuestro cuerpo está vital, fuerte, flexible, es más fácil que los aspectos psíquicos estén equilibrados. Por ello es necesario ejercitarnos y hacer unas buenas asanas. Y esto en el embarazo hay que recalcarlo, porque tener una buena forma física no sólo nos ayuda durante la gestación sino que definitivamente nos prepara para el trabajo del parto.

Este momento requerirá tu energía tanto física, como mental y emocional. Durante el parto echarás mano de todas las habilidades que hayas ido cultivando: la flexibilidad, la fuerza, la resistencia, la conciencia de una buena postura, el movimiento pélvico y perineal, el enfoque, la concentración, la paciencia, el respeto hacia ti misma, la respiración, la relajación… ¿seguimos enumerando? Todo lo que tú seas estará presente antes, durante y después del parto. ¿Qué te parece empezar a trabajar ya?

Y no descuides ningún aspecto: haz asanas, haz respiraciones, relájate, visualiza, camina, duerme, ríe… Te sentirás más poderosa. Y eso te preparará para poder hacer que tu parto sea más seguro, más fácil, más llevadero, (y por qué no, a veces hasta más corto). Todo es una cuestión de energía. Cárgate de energía y aprende a gestionarla, y así venga lo que venga tendrás más capacidad de adaptarte y de mostrar tu mejor cara dando todo de ti en este maravilloso episodio de tu vida.

sábado, 12 de marzo de 2011

Torsión de Pie. Mirando a la Luna.

Durante el embarazo, sobre todo en el segundo y tercer trimestre, no hay muchas torsiones de espina dorsal que podamos hacer, y las torsiones son magníficas para movilizar las vértebras y dar elasticidad a la columna. Normalmente vemos que las posturas o asanas mueven la columna flexionándola en uno o varios tramos hacia delante o hacia atrás (flexiones y extensiones), consiguiendo así más flexibilidad e irrigación, y también las hay que giran las vértebras (torsiones) añadiendo con ello un movimiento poco frecuente en la vida cotidiana. Y nos interesa hacer estos giros porque si no vamos

perdiendo movilidad y endureciéndonos.

Volviendo al tema del embarazo, como las torsiones involucran al conjunto de la pelvis (sacro, ilíacos, pubis, etc.), a partir del segundo trimestre hemos de hacer torsiones que movilicen nuestras vértebras medias y superiores, pero que sean suaves con las vértebras bajas y la pelvis. Este es el caso de la asana de hoy, un ejercicio estupendo fácil de hacer que te dará mucha vitalidad. No es una postura estática, sino un movimiento contínuo.



























Cómo se practica:

  1. Colócate de pie, en Tadasana, flexionando suavemente tus rodillas. Siente cómo tu columna está bien alineada y sin tensiones. Coloca las manos en la cintura y mantén relajados los hombros.
  2. Haz una inspiración, y mientras expulsas suavemente ve girando tu tronco y cabeza hacia la derecha. Cuando hayas girado todo lo posible (siempre sin forzar), levanta la cabeza como si quisieras mirar a la luna que se halla detrás de tí.
  3. Sin parar el movimiento, vuelve a bajar la cabeza suavemente, y comienza a inspirar mientras vas girando tronco y cabeza al frente hacia la posición inicial.
  4. Continuando con el movimiento, y ahora con la expulsión del aire gira esta vez hacia tu lado izquierdo, y cuando completes el giro, levanta nuevamente la cabeza para mirar a la luna.
  5. Sigue el movimiento, baja la cabeza, e inspirando vuelve nuevamente al frente, y con la expulsión sigue hacia la derecha, mira la luna…
  6. Repite la secuencia a un lado y otro unas cuantas veces (8 ó 10), siempre con suavidad, respirando tranquilamente, y siendo consciente en todo momento del buen trabajo que está haciendo tu columna.
  7. Acaba cuando el movimiento te deje mirando al frente al final de una inspiración, entonces con la exhalación baja tus brazos relajando los hombros, y quédate unos instantes con los ojos cerrados sintiendo tu cuerpo.